13 julio, 2009

Mi profe del insti III

Buenas a todos aquellos que siguen pasandose por aquí.

La verdad es que hace tiempo que no escribo, por lo que no se muy bien como va a salir este texto. Pero como ya comenté, me apetecía volver, y aunque lo he hecho muy poco a poco, tengo que reconocer que las palabras de 'humeda' me han animado bastante. :-)

Vuelvo con un texto bastante ligero. ¿Recordais los textos de "Mi profesora I" y "II"? En aquella época, yo tenía 18 añitos escasos. Estaba de oyente en clase, que es una manera fina de decir que aunque asistia a clase e intentaba estudiar, tampoco es que lo hiciera con muchas ganas, ya que mi único objetivo era volver a presentarme a Selectividad, a ver si con la suerte y la flauta esa que suena de vez en cuando, me subía la nota.

Como ya he contado en anteriores relatos, la profesora de la que hablo me tenía bastante pillado. Vale que no era un bellezón, pero tenía un morbazo que a mi personalmente me atrae mucho más que unos pechos perfectos o un culo de ensueño. Si mientras estas en la cama, y vas introduciendo la polla lentamente, ella se gira y te mira con una sonrisa pícara, personalmente me deshago. No hace falta ni que siga. Me corro inmediatamente. Si mientras estoy en un restaurante se separa brevemente la camisa para dejarme entrever un pezón, y me mira, se me endurecen de tal manera los pantalones que no puedo levantarme en un buen rato.

Yo estaba totalmente pillado. En clase, mientras todos atendían a las lecciones (los chicos, además, atendían a otras cosas que ya he nombrado), yo solía poner las manos bajo el pupitre. No me masturbaba, pues no era cuestión de que algún compañero o compañera se girase y me viese, pero si me acariciaba por encima del pantalón, notando como la erección que ya tenía desde el principio de la clase se mantenía hasta el final de la misma, dejandome en un estado febril que solía durar hasta la noche, cuando podía aliviarme.

Una de las cosas que más recuerdo es que en Navidades la profesora tuvo un accidente, creo que esquiando, y se torció la rodilla. No creo que fuese muy grave, pues para las vacaciones de Semana Santa (si mi memoria no me falla), ya estaba curada. Pero eso no impidió que se tuviese que pasar unos cuantos meses con la pierna escayolada. Eso hacía mas dificil el poder disfrutar del morbo, ya que sus movimientos eran mucho más aparatosos, pero aún así, siempre encontraba la manera de destacar.

Uno de los exámenes que tuvimos para evaluar nuestro rendimiento (yo no tenía obligación, pero aún así, los hacía), tuvo lugar en el salón de actos del instituto. No recuerdo la razón, pero no podíamos hacerlo en clase, por lo que nos llevó a dicho salón, cogimos las maderas que nos permitían apoyarnos para escribir y comenzamos el examen. La verdad es que a mi no me apetecía nada hacerlo, y menos desde que no había posibilidad ninguna de disfrutar del morbo, por lo que me senté en una de las butacas de delante del salon de actos, para en cuanto pudiera, escaquearme con el primer alumno que saliese. No me imaginaba que al final tardaría tanto en salir.

La profesora, con la pierna escayolada, se había puesto una falda corta de color negro, de las de vuelo libre. Como tenía la pierna escayolada, otra profesora vino a ayudarle, para entre las dos vigiliarnos y ayudarnos cuando tuviesemos dudas. Así que comenzamos el examen, y nuestra profesora, no pudiendose mover, se sentó en el escenario, mirando en nuestra dirección, y apoyando la pierna escayolada en una banqueta. Y comenzó a jugar.

Recuerdo que fue un examen muy tenso. Yo la tenía justo delante, y a cada movimiento que hacía con las piernas, intentaba entrever cualquier cosa que pudiese, que me dejase. La falda negra no ayudaba, pues escondía la luz que pudiese llegar, y me impedía ver todo lo que yo quería. Cuando la otra profesora estaba con ella, nos daba la espalda a los alumnos, mientras hablaban, y eso hacía que la primera jugase con las rodillas, abriendolas lentamente mientras mantenían una conversación, disimulando ante ella. Cuando la otra profesora era requerida por algúno de los alumnos y esta se dirigía hacia allí dandole la espalda a mi profesora, esta abría las piernas un poco mas, consiguiendo que mi corazón latiese a todo pastilla, y mi entrepierna se levantase más si era posible.

Recuerdo que en un momento metí la mano en el bolsillo. Mi polla estaba tan dura que con el dedo era capaz de acariciar el capullo sin mover mucho la mano, y eso estuve haciendo, mientras mi mirada no podía separarse de sus muslos. Era hipnótico ver como se abrían y cerraban, como cuando parecían a punto de enseñarmelo todo, se mantenían para luego ocultarlo de nuevo tras las sombras de las luces. Mi polla crecía y humedecía mi calzoncillo, y notaba como me palpitaba la mirada. Y cuando en uno de esos momentos logré vislumbrar algo mas claro que el resto, me corrí. No quería hacerlo, quería mantenerme, como solía hacer normalmente. Pero no pude. Una caricia de más, y noté como comenzaba a mojar el pantalon vaquero, como no podía resistirme y un chorro enorme de semen llenaba mis calzoncillos, abrumado por el deseo.

No tuve más remedio que salir del salón para limpiarme antes de que se notase, pues me quedaba bastantes horas en el instituto todavía, colorado por la excitación, mientras entregaba un examen casi en blanco. Y me pareció ver una sonrisa en sus labios.

Un beso y un guiño cómplice.

22 junio, 2009

Propuesta

Despues de un tiempo de descanso, muy necesario, vuelvo de nuevo a escribir en este blog con la mente completamente cargada de energía morbosa. Aunque no escribiré con la frecuencia con la que lo hice durante la primera época, espero que os guste todo lo que vaya dejando caer por aquí.

Además, he estado pensando durante mucho tiempo en esto que voy a decir, y la verdad es que cada vez que lo pienso, me gusta más.

Vereis... si habeis leido los anteriores posts (y estoy seguro de que lo habeis hecho), o venís de posts posteriores buscando la historia que me ha llevado hasta donde me encontrasteis, sabreis que soy muy muy morboso. En ocasiones, ese morbo hace que prefiera una situación en el que la tensión sexual sea tal que se pueda cortar con un cuchillo a echar un polvo. Que si, que relaja mas, pero que en ocasiones prefiero la tensión. Es lo que me hace ser como soy, y como lo disfruto.

Así que buscando la mejor manera de conseguirlo, espero que esto funcione. Me ofrezco como fotógrafo (o video, si se presta, aunque prefiero foto) para aquellas parejas que deseen que les grabe. En ocasiones, puedes desear hacerte unas fotos para ti, para recordarlo, para subirlas a una página web, para lo que deseeis. Pero hay que reconocerlo, ser partícipe y fotógrafo, a la vez, es bastante dificil. O estas haciendo lo que estas haciendo y tienes la cámara en la mano, con lo que las fotos que salen son las que salen, o tienes la camara en algún sitió fija, y tienes que realizar posturas, algunas muy dificiles, para conseguir que se vean bien. Y, reconozcamoslo, no siempre se tiene a mano un vecino con el que alguien se lleve lo suficientemente bien como para permitirle grabar estas cosas.

Así que resumiendo:

- Busco pareja, o chica, que desee ser fotografiada o grabada, solo en Valencia y alrededores. Nada de chicos solos o personas que deseen que participe. Solo quiero ver y disfrutar viendo, y al finalizar, tendrás un reportaje gráfico (de momento bastante inexperto, pero espero mejorar con el tiempo). Al finalizar, tu te quedas con las fotos y con las grabaciones y yo con todo lo que he visto en mi mente. Prometo discreccion. De hecho, a mi me gustaría que se alargase en el tiempo todo lo posible, por lo que toda discreccion será poca. Prometo ganas. Muchas. Y prometo sinceridad.

- No busco cobrar ni que se me cobre. Si esa es tu intención, olvidate. Mi idea es que tu (o vosotros) disfrutes enseñando, sabiendo del morbo que se produce cuando alguien os mira, sabiendo que no me perderé ninguno de vuestros gestos, caricias y movimientos, e iré grabandolos para que podais disfrutarlos en el futuro tantas veces como querais, u otros puedan disfrutarlos en el futuro según vuestros gustos. Tampoco me gustaría saber que lo que estoy grabando va a servir en el futuro para alguna película porno. Lo que hago lo hago por disfrute y espero que vosotros lo hagais por lo mismo.

Si te apetece, envíame un mail a morbologo@yahoo.es. Es imprescindible foto, y lo que teneis pensado. Yo me pondré en contacto contigo para ir quedando.

En fin... espero que al menos responda alguien :-D

18 noviembre, 2006

No he abandonado el blog...

...pero es que ultimamente el tiempo se me echa encima.

Por una serie de razones que ahora no vienen al caso, entre el trabajo, gripes varias y un torrido romance que se inició la semana de la Miel, no estoy teniendo tiempo para escribir.

Volveré a hacerlo en breve, a un ritmo mas tranquilo, pero no puedo decir cuando empezaré.

Un beso y un guiño complice.

18 octubre, 2006

Los Autobuses V

Hace un par de años pase un momento de esos malos. De esos que el levantarse por la mañana lo primero que pensabas era si tenias ganas de seguir despierto, y los viernes al mediodia, al llegar a casa, buscaba recogerme en la cama para encontrarme a mi mismo, y descubrirme tal y como había sido.

Todo por culpa de un maldito jefe al que se le iba la pinza y nos tenia a toda la plantilla acojonada por sus gritos. Donde un subjefe mafioso y rastrero nos clavaba puñales y envenenaba nuestras palabras y nuestros pasos. Y donde la junta directiva exprimia nuestras energias a cambio de una miseria a final de mes.

Lo peor era no sentirte valorado. Ser menospreciado. Que se dudara de tu integridad, y donde en lugar de apoyo, lo unico que se recibiera fuera odio y abusos, desconfianza y la ley del palo a todas horas.

Alli escuche menosprecios, escuche insultos lanzados hacia otros compañeros, escuche autenticas palabras cargadas de veneno.

Y, lo peor. Creia que eso era el mundo.

Una mañana, en uno de esos peores momentos, donde la vuelta de las fiestas de Navidad se habia transformado en una autentica pesadilla, al coger el autobus para ir a trabajar, una chica, que debía de ir a la universidad, descuidadamente se apoyo en la barandilla donde yo tenia puesta la mano, apoyando su pecho contra mis dedos.

Despues de un rato, lentamente, los movi. Estaba excitado. Y aunque ella llevaba un jersey, queria que de alguna manera notara que estaba alli, bien para separarse, o bien para continuar en esa postura, pero al menos, con conocimiento.

Ella, al notar mis dedos, se separó un poco de la barra, pero en un breve giro me miro y volvio a apoyarse sobre mi mano. Tal y como estabamos, sus compañeros no se daban cuenta de nada, y realmente nadie podia ver nada mas que mi brazo cogiendose de la barra para no caerme.

A las pocas paradas tuve que bajarme. Era mi parada, y al retirar la mano intente llevarme un poco de esa sensación junto a mi.

Al día siguiente, estando otra vez en el autobus, volvi a ver a la chica. Quizá antes tambien habiamos coincidido varias veces, pero hasta el día anterior no me había fijado en ella. Volvió a ponerse en la misma posición.

Nunca olvidaré el jersey que llevaba de chaquetilla. De un color verde pistacho, con cremallera. Su pelo, castaño, de vez en cuando acariciaba mi mano cuando en un giro o frenazo, su pecho se separaba de mis dedos.

Yo, cada día, movia lentamente los dedos acariciando los centimetros que mis dedos se atrevían a recorrer, notando su calor, su dureza y en ocasiones, el pezon marcado a traves de la tela.

Durante dos meses, cada martes, miercoles y viernes, la misma chica con sus amigos cogía el autobus a la misma hora. Y durante unos pocos minutos, me hacia el hombre mas feliz de la tierra.

Durante esos dos meses me di cuenta, gracias a ella, que la vida era de otra manera. Y tengo que reconocer que fue ella el impulso que necesite para continuar luchando, soñando, y buscando otro trabajo donde fuera feliz.

Un beso y un guiño complice

16 octubre, 2006

Dulce fin de semana II

La verdad es que teneis razon. La miel es muy empalagosa. Dulce, empalagosa... y lo que es peor... indigesta para según que cosas.

Hace tiempo hable del tema con una amiga. Fue una de esas conversaciones que llevan a unas cosas, llevan a otras, y cuando te quieres dar cuenta, estas en una situación en la que no te imaginarias.

La cuestión es que una tarde de verano, hara cosa de cuatro... mmmm... cinco años, me fui a merendar a casa de mi amiga. Era verano, estabamos libres, y empezamos a tocar el tema de los condimentos alimentarios.

Yo, por aquella epoca, estaba convencido de que la miel realmente era el mejor de los condimentos. Creia que debido a su untuosidad te obligaba a repetir constantemente una y otra vez a pasar la lengua por el mismo sitio, cosa que era muy agradable.

Despues de un tira y afloja, al final decidimos probarlo.

Asi, porque si. (Vale, porque si no... llevabamos todo el verano tonteando con rolletes). Ella me miro con unos ojos picaros, de esos que hacen arder, y saqueamos la cocina con todo aquello que se nos ocurrio que podia servir.

Empezamos con la miel. Con una dosificador de miel, lo fui extendiendo por sus pechos. Ella estaba tumbada, y el hilo de miel caia en un pezon, lo cubría, y dejaba un reguero hasta el otro pezon.

Cuando ya estaban cubiertos, comence a lamerlos. La miel siempre me ha gustado, así que a lametazos, comenzando desde una de las gotas que se deslizaban por sus pechos, hasta la parte contraria, mi lengua iba recorriendole mientras ella me miraba con una sonrisa.

Cuando termine con un pezón, comence por el otro. Este, viendo que ya comenzaba a empacharme, lo chupé, absorviendo toda la miel que pudiera de golpe, para acabar cuanto antes. Ella gimió ante el chupetón, y sigió gimiendo mientras terminaba de limpiar con la lengua el resto de la miel.

Realmente, cuando acabe, lo que mas me apetecia era un vaso de agua, y aunque la nota que puso ella a la sensación que producia fue bastante alta, por mi parte sabia que no podria hacerlo muchas veces mas.

Ella probó entonces con la nata. Con un tubo de esos que ya viene montada, hizo un camino que comenzaba en mis pezones y bajaba hasta mi polla, cubriendola completamente. Y comenzó a lamerla, tragandosela a medida que la iba recogiendo con su lengua. Cuando llegó a mi miembro, se la metió completamente en la boca, expandiendo con la mano lo que quedaba, para luego ir acariciandome mientras recogía los ultimos restos.

Me gusto mucho, pero la nota tampoco fue muy alta. La razón es que la nata fue solo una excusa para que ella lamiera con un sabor dulce en la boca. Desde mi punto de vista, los lametones no habian cambiado sustancialmente. No habia tenido que dedicarse mas a ellos, sino que con una simple lamida ya lo limpiaba.

Llego el turno al chocolate. Denso. La verdad es que a mi no me apetecia demasiado, despues del empacho con la miel, asi que no lo vi con demasiadas ganas. Sin embargo, ella se extendió unas cuantas cucharadas, dejando que resbalara por el coño.

Comence a lamerlo con timidez. El sabor del chocolate me llegó a traves de la lengua, y poco a poco fui recogiendolo con mas ganas. Intente recogerlo, pero descubrí que no podia. Alli donde comenzaba a chupar, a lamer, a oler, sabia y olia a chocolate. Además, con los lametones mi amiga estaba poniendose cada vez mas caliente, y sus jugos se mezclaban con los del chocolate, consiguiendo que cualquier rincon que pudiera alcanzar tuviera un apetecible sabor dulzón. Cada vez tenia mas ganas de absorver hasta la ultima gota, pero no se terminaba.

Absorvia. Lamia. Chupaba. Comenzaba desde el clitoris, y bajaba hasta abajo. Subia por entre los labios, y bajaba intentando alcanzar con la lengua la parte mas profunda de su coño. Comence a olvidarme de ella, y solo podia pensar continuar lamiendo mientras siguiera sabiendo a chocolate.

Llego un momento en el que el chocolate, mis saliva y sus jugos se mezclaban, y se deslizaban hasta llegar a la silla. Y yo no podia dejar de chupar. Y cuando creia que ya estaba a punto de eliminar todo el sabor... no te como se corria, apretando mi cabeza con sus muslos.

Fue entonces cuando ella probó con el chocolate. Me lo extendio por la polla, y comenzo a lamer. Libre de las humedades que tenia ella, en mi el chocolate permanecia mas denso, y su lengua recorria mi ombligo, mi miembro, los rincones que la piel guarda entre sus dobleces, la parte inferior del glande y hasta los testiculos. Yo notaba la lengua, y aunque sabia que lo que buscaba era lo mismo que acababa de buscar yo hacia escasos momentos, quitar y lamer todo el chocolate, no hacia mas que disfrutar de esa lengua vivaz e inquisidora que me recorria con ganas. Y como no, me corri. Y entonces, los restos del chocolate, mi corrida y su saliva se juntaron y cayeron al suelo.

Nos miramos. Sonreimos.

Y le pusimos un nueve al chocolate.

Porque el diez... nunca os imaginariais que es el diez.

Un beso y un guiño complice,
vuestro morbólogo

15 octubre, 2006

Dulce fin de semana

Este fin de semana he estado en la Feria de la Miel de Ayora.

Señoras. Señores... pongan su imaginación a trabajar: Miel.

Un beso y un guiño complice

12 octubre, 2006

Amiga

Hace poco, una amiga me invito a acompañarla a comprar ropa. La verdad es que lo primero que pense fue en los post de los probadores que puse al principio de comenzar con el blog, deseando con todas mis ganas que algo así pasara.

Siempre que le he acompañado, lo único que ha hecho ella ha sido mirar algo de ropa, o entrar ella sola en los probadores a probarse una prenda. Ese día, me pidió, por favor, que le llevara un pantalon de una talla distinta a la que había cogido.

Cuando se lo llevé, saco la mano del probador y lo cogió. Y la cortina del otro lado quedó un poco mas abierta. Realmente, no vi nada... pero... solo la posibilidad ya hizo que me latieran las sienes y me excitara.

Es una tonteria, pero a veces pienso en si esa amiga podria, simplemente, acercarse un dia, sonreirme, y decirme... 'me gustaria que entraras en el probador'.

Y lo haría.

Besos y guiños complices.

10 octubre, 2006

Ella. Mi musa.

Amo sueños que no tienen destino. Quiza estas palabras vanas sean insignificantes para señores del deseo, amos del estupro y ciegos pagadores de esencias.

Más para mi, significan vida. Triste y silenciosa vida, pero vida al fin y al cabo. Significan el saberse leido, significan el saberse comprendido, significan el saberse deseado, amado... y querido. Y cuando no se es comprendido, al menos se es odiado. Y el odio, el odio es mejor que la nada. Desde luego, es mejor que el olvido.

Antes buscaba a ciegas encontrar el camino. Cerrar los ojos, adelantar el pie y rezar por no encontrar el vacio. Y dar un paso, y otro, y otro... Ahora, tengo la mirada fija. Veo mi sueño. Lejos. Inalcanzable. Pero lo veo.

Rabio por dentro. Porque amo un sueño, y ese sueño no tiene destino. No hay un final al que llegar... sino un largo camino. Y ese camino no conduce a mis sueños sino al ciego y oscuro... destino. Y ese camino tiene recodos que llevan a tristes recuerdos, que ciegan a amantes que de amor viven beodos, y de pasion y lujuria mueren... o mueren solos.

A lo lejos me sonrie el sueño. Y solo deseo acercar mi camino. Y lucho, busco, miro y gimo. Y solo cada grito acerca a lo que deseo encontrar en mi sino. Y nunca es suficiente saberse querido si al alzar los brazos cierras el cielo, ocultas la luna y miras, estando ciego.

Nombra tu cuerpo, y mi deseo mil veces lo habrá recibido. Nombra tus labios y descubriras que no una, ni diez... mil veces mil un beso y un suspiro de mis labios para ellos habrán salido. Y tus manos, lamiendo tus dedos, mirando tus besos, cerrando tus ojos y quitando tus velos... mil veces mil los habrán recorrido.

Tengo todos tus besos. Y cada noche al cerrar el sol, al venir el sueño, los repaso con cariño. Sus nombres son mis sueños. Y mis sueños... son tus besos. Desde el beso robado al beso entregado. Del beso cerrado al beso entreabierto. Y del beso querido al beso soñado.

Amo sueños que no tienen destino. Y es mi deseo el único que puede... encontrar el camino.

Un beso.

08 octubre, 2006

Fallas II

Despues de pasar lo que cuento en Fallas I, yo estaba mas caliente que un burro. Que si, que una cosa es que te guste dar placer, pero otra distinta es que solo des placer. La primera es una pasada... la segunda... bueno, al final acabas mareado, con una unica cosa en la mente. Y yo ya no sabia en que otra cosa podia pensar.

La cuestión es que despues de esa falla, tocaba ir hacia la plaza del Ayuntamiento para poder ver quemar la que habia plantada alli. Y desde donde estabamos, el mejor sitio al que podiamos llegar es una calle que está justo enfrente y que va hacia el Corte Ingles, llamada C/Las Barcas

Fuimos alli, y avanzamos hasta donde la gente nos dejo llegar. Claro, en ese punto, a esa hora, ese dia... bueno, digamos que en Fallas cuando alguien intenta pasar, empujando a todos los que encuentra en su camino, pues como que se le mira mal. Mas que nada porque todos quieren ir al mismo sitio, y es logico que se molesten cuando alguien listo intenta avanzar mas que ellos.

Así que en las aglomeraciones de Fallas, la linea de pensamiento que has de adoptar es: "llega hasta donde puedas mientras no tengas que empujar, ya que si quieres llegar mas, haberte venido antes. "

Bueno, pues estabamos completamente rodeados de gente, cuando nos recolocamos, de manera que los mas bajitos del grupo se pusieran delante, y los mas altos detras para prevenir que nos pudieran tapar y todos mas o menos vieran comodamente la cremá. Y, como no, ella se coloco delante de mi.

Al rato, noté como su mano iba acercandose a la bragueta, y comenzaba a acariciarme por fuera del pantalón. Yo, nada mas notar el acercamiento, ya estaba como un palo, pero su mano iba poniendome aun mas caliente.

Aprovechando que podia hacerlo debido a lo apretados que estabamos, volvi a acercar mi mano a su entrepierna. Levante un poco la falda por detras y acerque los dedos, esta vez con mas seguridad. Cual seria mi sorpresa al descubrir que no llevaba bragas. Se ve que en el último bar que habiamos parado mientras veniamos se las habia quitado al entrar al servicio, y de ahi la sonrisa que me dedico cuando salia del mismo. Sabia que en este caso, no podria hacer mucho mas que acariciar, por la postura, por el disimulo y por la zona que acariciaba, pero aun asi, me encanto pasar las yemas de los dedos de un gluteo al otro, deteniendome cada vez un poco mas en el centro.

Sin embargo, ella tenia mas campo que yo.

Su mano ya habia alcanzado mi bragueta, y gracias a que el tiempo que va desde el momento en el que llegamos hasta el momento en el que tirasen el castillo y la quemaran todavia quedaban sus buenas dos horas, ademas de campo donde trabajar tenia tiempo de sobra para hacerlo.

Así que con calma, con una calma exhasperantemente excitante, desabrochó uno a uno los cuatro botones de la bragueta. Al terminar, mi polla estaba durisima. Con calma, metio los dedos y acercandose aun mas a mi, por si acaso, me la sacó con mucho cuidado.

Una vez fuera, yo creia que iba a reventar. Poco a poco el grupo se fue juntando mas debido a los empujes del resto de la gente, y al estar mas apretados, habia menos posibilidades de que alguien me viera. En ese momento, ella comenzo a acariciarmela, subiendo y bajando leeeentamente la piel.

Cada vez que bajaba la piel, el glande se mostraba del todo, y notaba el aire fresco que llegaba hasta mi polla. Cada vez que subia la piel, notaba sus dedos calientes rodeandola con cuidado. Estuvo moviendola asi unos minutos que a mi me parecieron unas cuantas horas de dulce agonia, cuando se subio la mano hasta la boca, y disimulando meterse algo, se chupo los dedos.

Cuando volvio a bajarla, los dedos mojados me hicieron tocar el cielo, sobretodo al pasarlos acariciadoramente por el frenillo. Así que la situacion era tan morbosa, tan calida, tan salvaje, que a los pocos minutos noté como me venia el orgasmo. La unica manera que tenia de avisarla sin que el resto lo notara fue apretandole los gluteos con un apreton que seguro le dejo los cinco dedos marcados... y ella lo entendió, porque cambio la postura de la mano, poniendola delante de mi polla, e impidiendo que mi semen manchara al que teniamos delante al correrme.

Saqué la mano de su culo, y la subi al hombro, para no caerme por el placer, mientras ella me aguantaba, y no nos movimos durante unos minutos. Yo, realmente, no podia. Mientras pasaba ese tiempo, a mi se me iba bajando la erección, mientras ella seguia acariciandome el capullo para evitar que manchara nada que no debiera, como mi pantalon, su falda u otra prenda de alguien, y mientras, iba dejando que el semen se fuera deslizando hasta el suelo, goteando...

Cada vez que pasaba los dedos un escalofrio recorria mi cuerpo, pero aun así, cuando bajó del todo estaba los suficientemente limpia como para metermela en el pantalon sin que se notara ninguna mancha desde fuera, y con cuidado, con mucho cuidado, me la guarde.

Seguimos alli, yo totalmente acalorado, y ella bromeando con todo el mundo, incluida mi ex. Y al cabo del rato, me miro, y con los restos que quedaban en su mano despues de haberse deslizado casi todo al suelo, se la llevo a la boca, lamiendola distraidamente.

Y nadie se dió cuenta.

Un beso y un guiño complice

06 octubre, 2006

Contri II: Encuentro largo tiempo esperado

Hoy, una contribución de una lectora que no tiene blog, y que le apetece contar una situación muy especial que vivió hace tiempo:

"Aquella mañana me desperte nerviosa. Tenía que coger un tren que me llevase a ese destino que tanto había deseado todo el pasado año. Por fin lo vería, lo besaría y podria tocarlo. Ver a esa criatura a la que hasta ahora solo le había puesto una voz... una voz que despertaba todo mi cuerpo.

A las 8 de la mañana mi mejor amiga y yo emprendimos ese viaje. Ella, como siempre me animaba diciendome que todo saldría bien. Despues de 2 transbordos y 9 horas de viaje llegamos a nuestro destino.

10 minutos antes él me había llamado para saber cuanto tardaríamos. Al llegar a la estación bajé del tren nerviosisima, las piernas me temblaban y el corazón me salia del pecho. ¡¡¡Diossssss no podía más!!! ¡¡¡Quería verloooooo!!!!!

Buscaba a mi alrededor una mirada que me dijese ¡¡¡soy yo a quien buscas!!!

Entonces y mientras comprabamos el billete para la vuelta (pufff!!! acababamos de llegar y ya estabamos pensando en la vuelta),
mi movil vuelve a sonar otra vez. Era él, que nos esperaba en la puerta de la estación. Así seria mas divertido. ¿¿¿Divertido??? ¿¿¿divertido??? ¡¡¡¡Estoy yo para diversiones!!!!

Y, mientras, mi amiga se rompia de la risa. Que poca compasión.

Por fin salimos y alli estaba él apoyado en la pared. Nos dimos dos besos y nos
fuimos a buscar el hotel. Por el camino, los dos estabamos supercallados y era mi amiga la que metia baza para que el silencio no fuese incomodo. Menos mal porque si no se hubiera oido hastael latido de mi corazón saliendose de mi pecho.

Era como yo lo imaginaba. Superalto, rubito, con cara de angelote y unos ojos verdes tristones. Solo había algo que me alteraba. Una especial sensación al oirle y verle despues de un año, pero era muy satisfactoria.

Por fin llegamos al hotel. Aunque no estaba muy lejos de la estación de trenes el camino se me hizo eterno. Cuando alzamos la vista y vimos en que
lugar nos ibamos a meter casi me de un soponcio. Porrrrrrr diossssss que mal habiamos elegido y como engañan los hoteles por internet. Si si, ¡¡¡mucha calle centrica pero aquello se caia a pedazos!!!!

Pero bueno... la verdad es que en este momento a mi no me importaba nada. No me daba el cerebro par pensar, y estaba en mi pequeña nube.

Nos registramos mi amiga y yo. Él en principio no iba a dormir en el hotel, ya que quisimos ser precavidos por si al vernos la chispa se apagaba. Subimos a la habitación.

Despues de un viaje de 9 horas bien venia una duchita. El cuarto de baño estaba separado de la habitación simplemente con una cortina de ducha, y cuando me di cuenta de esto busqué el angulo en el que no se cerraba de todo. Mis ojos se encontraron con unos ojillos sorprendidos que no podian apartar la mirada del quicio.

Fue muy sensual secarme mientras su mirada recorria por primera vez mi cuerpo desnudo.
Una vez lista le deje el turno a mi amiga y nosotros dos salimos al balcón que era suuuuuper pequeñin y nos obligaba a estar pegados. Tan pegados que ese fue el primer contacto fisico. Nos agarramos la mano. Nos miramos... y en ese momento no ocurrio nada más. Las cosas iban lentas pero seguras y por muy buen camino.
Por la noche despues de cenar y andar por ahi un poquillo de paseo fuimos a un concierto que habia por las fiesta y era gratuito. Estaba formado por un grupo que a ninguno de los tres nos disgustaba (M-Clan, y he de decir que son buenisimos en directo).

Yo y mi amiga haciamos el loco como siempre mientras cantaban canciones rapidas, pero... llego el momento en que la musica se calmó y él se puso detrás de mí.

Yo me apoye contra su pecho y el me agarro por la cintura. El segundo contacto corporal y esta vez si que era demasiado como para quedarse impasible.

Empece a bailar apoyando el culo en sus partes nobles. Cuando la cosa empezaba
a calentarse el me apretó mas contra su pecho, bajo la cabeza y mientras sonaba "maggie" nos besamos, (¡¡nuestro primer besooooooo!!!!!)

Fue un beso entre dulce y caliente. Muy caliente. Nuestras bocas se buscaban pero realmente deseabamos mucho más, aunque ese no era el momento. Todavía no.

Despues del concierto nos fuimos de fiesta y a ese beso le sigueron muchos más, dulces, apasionados, lujuriosos... Llegadas las 7 u 8 de la mañana nos fuimos al hotel, bueno... al pseudo-hotel.

Mi amiga se subió a la habitación y nosotros nos quedamos alli charlando y despidiendonos. En la oscuridad que nos daba la entrada del edificio nuestras manos empezaron a explorar nuestros cuerpos, que tantas veces habiamos soñado con acariciar, imaginandonos a través del telefono y mientras nos guiabamos con nuestras voces.

Esta vez era diferente. Yo tocaba su piel y el tocaba la mia. Sus manos se metieron bajo mi camiseta y llegaron a mi pecho deseoso y ansioso por su caricias. Me lo estrujaba con pasión, mientras me acariciaba suavemente y todo mi cuerpo respondia a sus caricias a la vez que nos seguiamos besando.

Sus manos quisieron mas y las mias también, y nos fuimos metiendo cada vez mas en el portal. Y alli con la oscuridad envolviendonos nuestras manos exploraron cada rincón de nuestros cuerpos hasta hacerlos vibrar."